La gran mayoría de las sanidades en la Biblia ocurrieron rápidamente. Sin embargo, Dios también tiene una promesa de sanidad gradual: una "sanidad a paso de tortuga".
«El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor; tú transformarás su enfermedad en salud».
Sal 41:3
«Aun en su vejez, yo seré el mismo, y hasta sus cabellos blancos, yo los SOSTENDRÉ. Yo lo he hecho, y yo los seguiré llevando; yo los SOSTRENDRÉ y los SALVARÉ».
Is 46:4
Aquí Dios se presenta a sí mismo como nuestro sanador. En el hebreo original se utiliza una palabra que puede traducirse como: «sostener», «mantener con vida». De hecho, una traducción bíblica dice: «... y le devuelve la salud». Otra versión expresa: «Tú transformarás por completo su lecho de enfermedad».
En otras palabras: el poder de Dios descansa sobre el enfermo, dándole fuerzas continuamente hasta que logra ponerse de pie y recupera la salud.
Es decir, la sanidad puede manifestarse como un proceso, una "sanidad a paso de tortuga", como me gusta llamarla.
Si hoy te encuentras enfermo, quiero orar para que el poder sanador de Dios comience a actuar en ti desde este mismo momento. Recibe el poder de Dios proclamando su Palabra:
«Señor Jesús, abrazo tu promesa de sanidad gradual y la guardo en mi corazón, confiando en que tu proceso de restauración comienza hoy, ya sea de forma rápida o progresiva. Gracias porque prometes sostenerme y "llevarme en tus brazos" hasta que la enfermedad sea completamente desalojada de mi cuerpo. Amén».
La palabra hebrea para «mantener con vida» es chaiad: «dar vida, restaurar».
La gran mayoría de las sanidades en la Biblia ocurrieron rápidamente. Sin embargo, Dios también tiene una promesa de sanidad gradual: una "sanidad a paso de tortuga".
«El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor; tú transformarás su enfermedad en salud».
Sal 41:3
«Aun en su vejez, yo seré el mismo, y hasta sus cabellos blancos, yo los SOSTENDRÉ. Yo lo he hecho, y yo los seguiré llevando; yo los SOSTRENDRÉ y los SALVARÉ».
Is 46:4
Aquí Dios se presenta a sí mismo como nuestro sanador. En el hebreo original se utiliza una palabra que puede traducirse como: «sostener», «mantener con vida». De hecho, una traducción bíblica dice: «... y le devuelve la salud». Otra versión expresa: «Tú transformarás por completo su lecho de enfermedad».
En otras palabras: el poder de Dios descansa sobre el enfermo, dándole fuerzas continuamente hasta que logra ponerse de pie y recupera la salud.
Es decir, la sanidad puede manifestarse como un proceso, una "sanidad a paso de tortuga", como me gusta llamarla.
Si hoy te encuentras enfermo, quiero orar para que el poder sanador de Dios comience a actuar en ti desde este mismo momento. Recibe el poder de Dios proclamando su Palabra:
«Señor Jesús, abrazo tu promesa de sanidad gradual y la guardo en mi corazón, confiando en que tu proceso de restauración comienza hoy, ya sea de forma rápida o progresiva. Gracias porque prometes sostenerme y "llevarme en tus brazos" hasta que la enfermedad sea completamente desalojada de mi cuerpo. Amén».
La palabra hebrea para «mantener con vida» es chaiad: «dar vida, restaurar».
Temas de bendición para hoy:

































































































































































































