↑ Transfusión de sangre: Tormod tuvo que ir al hospital de Bodø para recibir tratamiento tras sufrir una pérdida de sangre. Después de eso, llamó a Svein-Magne y recibió oración de fe. FOTO: Anders Haukland
¡Un año de hemorragias estomacales se detuvo al instante tras la oración de fe!
Tormod, de una localidad de Salten, había estado sufriendo de hemorragias estomacales durante un año y su presión arterial había bajado. Con frecuencia encontraba sangre en sus deposiciones. En una ocasión, incluso tuvo que ser llevado al hospital de Bodø para recibir tratamiento, tras sufrir una fuerte hemorragia nasal.
«Como había perdido tanta sangre, me sentía muy débil y hace unos días tuvieron que transfundirme tres bolsas de sangre. Dos días después, decidí llamar a Svein-Magne para pedirle oración. Justo después de que oró por mí, sentí que algo había sucedido. Ese mismo día se detuvieron las hemorragias. Desde entonces, todo ha estado completamente normal, sin rastro de sangre. Me siento lleno de vida y renovado», comparte con gran gozo este querido hermano de Salten por teléfono.
«¡Imagínense mi alegría! Y también la de mi esposa. Un año entero de sufrimientos y hemorragias ha desaparecido. ¡El Señor ha hecho un milagro en mí!»
Svein-Magne
↑ Transfusión de sangre: Tormod tuvo que ir al hospital de Bodø para recibir tratamiento tras sufrir una pérdida de sangre. Después de eso, llamó a Svein-Magne y recibió oración de fe. FOTO: Anders Haukland
¡Un año de hemorragias estomacales se detuvo al instante tras la oración de fe!
Tormod, de una localidad de Salten, había estado sufriendo de hemorragias estomacales durante un año y su presión arterial había bajado. Con frecuencia encontraba sangre en sus deposiciones. En una ocasión, incluso tuvo que ser llevado al hospital de Bodø para recibir tratamiento, tras sufrir una fuerte hemorragia nasal.
«Como había perdido tanta sangre, me sentía muy débil y hace unos días tuvieron que transfundirme tres bolsas de sangre. Dos días después, decidí llamar a Svein-Magne para pedirle oración. Justo después de que oró por mí, sentí que algo había sucedido. Ese mismo día se detuvieron las hemorragias. Desde entonces, todo ha estado completamente normal, sin rastro de sangre. Me siento lleno de vida y renovado», comparte con gran gozo este querido hermano de Salten por teléfono.
«¡Imagínense mi alegría! Y también la de mi esposa. Un año entero de sufrimientos y hemorragias ha desaparecido. ¡El Señor ha hecho un milagro en mí!»
Svein-Magne
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