Lo que hace unas décadas era una forma común de pensar en un mundo secular, ya no se da por sentado. La forma habitual de pensar cristiana se enfrenta hoy a un gran desafío.
Muchos han cuestionado el pensamiento cristiano tradicional y han roto con los absolutos bíblicos. Por eso, los cristianos nos encontramos en una batalla espiritual. Fuerzas espirituales invisibles han traído oscuridad sobre nuestras naciones occidentales. Como bien lo expresó el apóstol Juan:
“Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.”
1 Juan 5:19
A veces se cree que podemos pisotear los mandamientos de Dios sin sufrir consecuencias. Algunos juicios llegan de inmediato, mientras que otros se manifiestan más tarde a través de grandes dificultades.
“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.”
Rom 1:18
La humanidad se ha visto afectada por corrientes de pensamiento apartadas de Dios que han inundado el mundo occidental en los últimos años, y la situación se vuelve cada vez más compleja. Pero al encontrarnos con el prógimo, no debemos responder con ira, altanería u hostilidad. Necesitamos humillarnos ante Dios, consagrarnos a Él y llenarnos de Su verdad y de Su carácter, para así abrazar al mundo con un corazón rebosante de Su divino amor. Estamos llamados a sembrar el Evangelio, sin importar cuán confundida esté la mente humana. Contamos con el Espíritu Santo como nuestro Consolador y Guía. A través de nuestro testimonio, Él puede convencer al mundo de pecado y revelar la hermosura de la verdad del Evangelio a todo aquel que esté dispuesto a escuchar.
El mundo no está en total oscuridad; aún brillan destellos de luz. Sin embargo, hoy se requiere un mayor compromiso y preparación para alcanzar a nuestra cultura que hace unas décadas. Como los valores y las verdades cristianas han sido en gran medida apartados de las escuelas y la sociedad, la gente necesita que alguien les comparta la Verdad. Pues el mundo busca respuestas estables donde no se pueden encontrar.
“El camino de los impíos es como la oscuridad; no saben en qué tropiezan.”
Prov 4:19
La oscuridad espiritual se manifiesta en la glorificación del hombre, en la idea de que puede hacer lo que quiera sin la ayuda de Dios. El secularismo radical ha distorsionado el pensamiento sano: a menudo se ve lo confuso como normal, mientras que la luz es señalada. La Verdad se llega a percibir como una amenaza que debe ser combatida.
En medio de esta generación, estamos llamados a ser antorchas de luz para el Señor. Debemos permanecer firmes en las murallas y hablar con la valentía de Pablo en el Areópago, cuando se dirigió a una sociedad profundamente alejada de Dios:
“Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.”
Hechos 17:30
Él no rebajó el mensaje de Dios, sino que con amor desafió al pueblo a convertirse de los ídolos al Dios vivo y verdadero.
Lo que hace unas décadas era una forma común de pensar en un mundo secular, ya no se da por sentado. La forma habitual de pensar cristiana se enfrenta hoy a un gran desafío.
Muchos han cuestionado el pensamiento cristiano tradicional y han roto con los absolutos bíblicos. Por eso, los cristianos nos encontramos en una batalla espiritual. Fuerzas espirituales invisibles han traído oscuridad sobre nuestras naciones occidentales. Como bien lo expresó el apóstol Juan:
“Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.”
1 Juan 5:19
A veces se cree que podemos pisotear los mandamientos de Dios sin sufrir consecuencias. Algunos juicios llegan de inmediato, mientras que otros se manifiestan más tarde a través de grandes dificultades.
“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.”
Rom 1:18
La humanidad se ha visto afectada por corrientes de pensamiento apartadas de Dios que han inundado el mundo occidental en los últimos años, y la situación se vuelve cada vez más compleja. Pero al encontrarnos con el prógimo, no debemos responder con ira, altanería u hostilidad. Necesitamos humillarnos ante Dios, consagrarnos a Él y llenarnos de Su verdad y de Su carácter, para así abrazar al mundo con un corazón rebosante de Su divino amor. Estamos llamados a sembrar el Evangelio, sin importar cuán confundida esté la mente humana. Contamos con el Espíritu Santo como nuestro Consolador y Guía. A través de nuestro testimonio, Él puede convencer al mundo de pecado y revelar la hermosura de la verdad del Evangelio a todo aquel que esté dispuesto a escuchar.
El mundo no está en total oscuridad; aún brillan destellos de luz. Sin embargo, hoy se requiere un mayor compromiso y preparación para alcanzar a nuestra cultura que hace unas décadas. Como los valores y las verdades cristianas han sido en gran medida apartados de las escuelas y la sociedad, la gente necesita que alguien les comparta la Verdad. Pues el mundo busca respuestas estables donde no se pueden encontrar.
“El camino de los impíos es como la oscuridad; no saben en qué tropiezan.”
Prov 4:19
La oscuridad espiritual se manifiesta en la glorificación del hombre, en la idea de que puede hacer lo que quiera sin la ayuda de Dios. El secularismo radical ha distorsionado el pensamiento sano: a menudo se ve lo confuso como normal, mientras que la luz es señalada. La Verdad se llega a percibir como una amenaza que debe ser combatida.
En medio de esta generación, estamos llamados a ser antorchas de luz para el Señor. Debemos permanecer firmes en las murallas y hablar con la valentía de Pablo en el Areópago, cuando se dirigió a una sociedad profundamente alejada de Dios:
“Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.”
Hechos 17:30
Él no rebajó el mensaje de Dios, sino que con amor desafió al pueblo a convertirse de los ídolos al Dios vivo y verdadero.

































































































































































































