
1.
El paso del amor
Dios tiene una capacidad especial para amarnos a nosotros, los seres humanos, a pesar de nosotros mismos. En esto, tanto las personas "malas" como las "buenas", los pecadores "grandes" y "pequeños", están en un mismo plano. Su amor no exige cualidades especiales. La mayor prueba de esto es que envió a su único Hijo, Jesús, del cielo a la tierra, y permitió que fuera crucificado por nuestras faltas y pecados. ¡Dios no está enojado contigo, sin importar quién seas!
«Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros».
Romanos 5:8
Él murió por los pecadores, que eran sus enemigos. Esto nos habla de un amor sin límites.
Pero aunque Dios nos ama profundamente, esto no significa en absoluto que nuestra relación con Él esté automáticamente en orden.