Busca por TEMA

Busca en TESOROS DE SABIDURÍA
Una mirada de fe al camino de la cruz
Cuando Jesús murió en la cruz, Dios no lo convirtió en un pecador, sino en el pecado mismo. Él se convirtió en el objeto de la ira de Dios y de su juicio por nuestro pecado.
La Biblia lo expresa de esta manera:
«Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.»
2 Corintios 5:21
«Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros; porque escrito está: Maldito todo el que es colgado en un madero.»
Gálatas 3:13
«Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.»
1 Pedro 2:24
«Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.»
Isaías 53:5
Gracias a la muerte redentora de Jesús en la cruz, tú y yo podemos librarnos de ser condenados a la perdición eterna debido a nuestros pecados. ¡Hay una gran diferencia en esto! La Biblia nos dice:
«El que en él cree, no es condenado.»
Juan 3:18
Esta hermosa verdad nos llena de seguridad en la fe, certeza de salvación y un gozo profundo.
Recuerda siempre: Jesús no fue hecho pecador, sino pecado. Hay una gran y maravillosa diferencia en ello.
