Busca por TEMA

Busca en TESOROS DE SABIDURÍA
La enfermedad: un enemigo a vencer con fe
La enfermedad es un enemigo que rara vez se rinde sin luchar. Por eso leemos que Jesús «reprendió» la fiebre de la suegra de Pedro y ella quedó sana (Lc 4:39). En el idioma griego original, la palabra traducida como «reprender» significa «hablar con autoridad y firmeza». Él trató a la enfermedad como a un enemigo. No te familiarices tanto con la enfermedad como para verla como una especie de compañera con la que te consuelas y de la que te encanta hablar. Eso no es saludable y alimenta el espíritu de la autocompasión. Haz todo lo que esté de tu parte para recibir la sanidad.
Para Jesús, la enfermedad era un enemigo que se había atrevido a invadir con audacia la propiedad de Dios: nuestros cuerpos. Por eso, Él sanó a casi todos los enfermos en las ciudades y aldeas que visitaba. Vence la enfermedad con las armas correctas: la oración de fe, la confesión de las promesas divinas y la imposición de manos. Todo esto se fundamenta en el evangelio, que «es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree» (Rom 1:16).
La Biblia no habla de la enfermedad como algo bueno:
«Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él».
Hech 10:38
