Las fortalezas mentales deben ser derribadas y restauradas por la gracia de Dios

La zona de conflicto no se encuentra principalmente en el campo de batalla físico. La batalla más crucial se libra en nuestra mente, pues es allí donde comienzan todas las guerras y donde tienen lugar los combates más decisivos. Los pensamientos y las ideas se modelan en nuestro interior, en nuestra alma. Por eso, el enemigo de nuestras almas busca desviar nuestros pensamientos, porque sabe que así seremos derrotados. El apóstol Pablo nos alienta diciendo: «Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo» (2 Corintios 10:4–5). Hoy es un buen día para examinar el fluir de nuestros pensamientos y desechar todo aquello que no se alinee con el Evangelio y las verdades eternas de la Biblia. Dejemos de lado toda duda, incredulidad, malicia y razonamientos puramente humanos. ¿Has escuchado la voz de Dios en este asunto, o son ideas que provienen de las corrientes del secularismo y el racionalismo del mundo? Pablo nos invita a buscar la verdad en otra fuente: «Esta es la palabra de fe que predicamos» (Romanos 10:8). A menudo necesitamos renovar nuestra mente, limpiar nuestros patrones de pensamiento aprendidos y desechar lo viejo: «Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento» (Romanos 12:2). «Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas» (Cantar de los Cantares 2:15). ¡Pensemos de una manera diferente! Pensemos alineados con el corazón de Dios y permitamos que el Espíritu Santo guíe cada paso de nuestra vida.

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DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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