Busca por TEMA
El milagro de hoy
Ya no necesitó sus audífonos, gracias a Dios
Mi padre perdió la audición y tuvo que usar audífonos durante diez o doce años. Sin ellos, tenía que preguntarnos una y otra vez para poder entender lo que decíamos. Entonces, un día perdió los audífonos. No recordaba dónde los había dejado. Por ese mismo tiempo, también perdió la voz. Fue entonces cuando te llamó y recibió oración de intercesión por su voz. No mencionó que tenía problemas de audición. ¡Imagínate, después de que oraste por su voz, el Señor le devolvió el oído! Ya no necesitó más los audífonos. Mi padre escuchó perfectamente hasta el día en que partió con el Señor hace siete años.

