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El milagro de hoy
El descanso y la frescura del aliento
Mi esposo solía roncar por las noches. Además, le atormentaba el mal aliento. Te llamé y me enviaste un anointing cloth. Lo coloqué debajo de su almohada una noche. Cuando se despertó a la mañana siguiente, el mal aliento había desaparecido. Los ronquidos disminuyeron poco a poco. Después de unas semanas, se quitaron por completo. Además, ahora tiene una respiración más regular. Había estado roncando durante al menos 20 años. Para combatir el mal aliento, había usado varios tipos de enjuagues bucales sin ningún resultado. Ya han pasado dos años desde que se libró del mal aliento y de los ronquidos. Y sigue estando perfectamente bien. ¡Es verdaderamente maravilloso!

