Busca por TEMA
El milagro de hoy
Prolapso uterino
En el año 2008, mientras intentaba levantar una piedra muy pesada, sentí que algo extraño sucedía en mi útero. Fui al médico, quien tras examinarme me diagnosticó un prolapso uterino. Ya había pasado por esto mismo unos años atrás y en aquella ocasión requirió una cirugía. Comprendí que, humanamente, tendría que operarme de nuevo. El momento no podía ser más inoportuno, ya que pronto viajaría a Inglaterra para visitar a mi hijo y ayudarle a trabajar en su jardín. Un buen amigo, al enterarse de mi situación, me habló de su ministerio y de cómo Dios obraba a través de usted, y me animó a que le contactara. Así lo hice: le llamé por teléfono y usted oró por mí. De inmediato, la gracia de Dios comenzó a actuar. Al día siguiente ocurrió un hermoso milagro. Sentí con total claridad cómo mi útero volvía a su lugar original y, gracias al Señor, ya no necesité ninguna operación.
Así pude viajar a Inglaterra y trabajar con gozo y esfuerzo en el jardín de mi hijo, sin sentir molestia alguna. Desde aquel bendecido día, he permanecido completamente sana.

