Busca por TEMA
El milagro de hoy
Huesos llenos de un fuego ardiente
Durante tres años camine con dolores en los pies. Además, los sentía arder como si estuvieran hirviendo. En invierno, tenía que salir descalzo a la entrada de la casa varias veces al día para poder enfriar mis pies tan calientes. En otras ocasiones, tenía que colocarlos sobre acumuladores de frío muchas veces al día, de esos que se usan en las neveras portátiles. Los médicos pensaban que la causa era la obstrucción de las arterias en las piernas. En el otoño de 2013, le llamé y recibí oración por mis doloridos pies. Después de dos o tres días, fui sanado. Ahora me encuentro muy bien y libre de dolor. Ya no necesito colocar acumuladores de frío bajo mis pies.

