La Biblia de los Milagros

9 de mayo

Las dolencias espirituales aquejan al pueblo, y la sanidad no llega:

Embota el corazón de este pueblo, endurece sus oídos y ciega sus ojos, para que no vean con sus ojos, ni oigan con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se conviertan, y sean sanados.

Isaías 6:10

Testimonio de fe

Hinchazón en la garganta – Lønning Direkte

En marzo de 1996 participaste en el programa Lønning Direkte de TV 2. En ese entonces, yo había estado sufriendo de una hinchazón en ambos lados de la garganta. Los médicos no lograban descubrir qué me pasaba, pero las radiografías confirmaban que la hinchazón estaba allí. Viví con este problema durante tres o cuatro años. El mismo día en que recibí los resultados de las radiografías, estuviste en Lønning Direkte. Cuando oraste por los enfermos durante el programa, coloqué una mano sobre la pantalla del televisor y la otra en mi garganta. En el transcurso de esa misma noche, la hinchazón desapareció. Desde ese momento, he sido sanado por completo.

Libre de fatiga crónica (EM)

Me encontraba completamente agotado y sin fuerzas. Los estudios médicos indicaron que padecía de fatiga crónica (EM) y solo lograba dar caminatas muy cortas. Un viernes antes de Pentecostés, hace cuatro años, te llamé para pedir oración. Al día siguiente, salí a caminar y el agotamiento desapareció. Desde entonces me he sentido muy bien y ahora mi vida transcurre con total normalidad. Una sola oración por teléfono transformó mi vida gracias al Señor.

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Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el cuidado que tienes de mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis enfermedades y dolores. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con ella. Te ruego, Señor, que quites esta enfermedad y me libres de todo mal.

La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». Por lo tanto, la sanidad es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y devuélveme la salud por completo, ya sea en este instante o poco a poco.

Me sostengo en tu palabra, espero en tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu gran amor para conmigo. En el nombre de Jesús, amén.»

DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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