La Biblia de los Milagros

5 de noviembre

Pablo proclama un evangelio completo de salvación y sanidad:

Porque no me atreveré a hablar de nada sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con el poder de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.

Romanos 15:18–19

Testimonio de fe

Sanada en la Feria de Terapias Alternativas

Durante cinco o seis años sufrí de eccema en los brazos, las manos y el dorso de las manos. Tenía mucho dolor y picazón debido al eccema. Hace un par de años, tuviste un stand en la Feria de Terapias Alternativas en Lillestrøm. Oraste por mí en el stand. Mientras orabas, sentí una vibración en todo mi cuerpo. Después de eso, el eccema desapareció por completo y fui sanada.

35 años con fibrilación auricular

Había sufrido de fibrilación auricular desde 1975. Un día tuve un ataque muy fuerte. Mi esposa te llamó y me enviaste una carta. Al día siguiente debía ir al hospital para recibir una terapia de choque eléctrico. Cuando abrí tu carta y comencé a leerla, sentí un calor que inundaba todo mi cuerpo. Se sintió tan caliente en mi pecho que pensé que tenía una hemorragia interna. Sentí que el pulso se aceleraba muchísimo. Luego no sentí el pulso para nada, pero de seguro seguía allí. De repente, el corazón comenzó a latir con normalidad. Después de esta hermosa experiencia, fui sanado de la fibrilación auricular.

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Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el cuidado que tienes de mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis enfermedades y dolores. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con ella. Te ruego, Señor, que quites esta enfermedad y me libres de todo mal.

La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». Por lo tanto, la sanidad es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y devuélveme la salud por completo, ya sea en este instante o poco a poco.

Me sostengo en tu palabra, espero en tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu gran amor para conmigo. En el nombre de Jesús, amén.»

DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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