3 de septiembre

Jesús les enseña a sus discípulos que grandes milagros y resultados pueden ocurrir a través de una fe sencilla:

Y los apóstoles dijeron al Señor: «¡Auméntanos la fe!». Entonces el Señor dijo: «Si tuvieran fe como un grano de mostaza, podrían decir a este sicómoro: “¡Arráncate de raíz y plántate en el mar!”, y él les obedecería».

Lucas 17:6

Testimonio de fe

Se libró de operarse las rodillas

Mi esposa sufría de desgaste en ambas rodillas. Tenía programada una cirugía en Oslo para reemplazarlas en noviembre de 2012. Pero antes, decidió llamarle para recibir oración. ¡Dios sanó sus rodillas! Hoy en día puede trabajar a tiempo completo, camina sin ningún dolor y sube las escaleras sin dificultad. Camina con la ligereza de una joven. La operación fue cancelada.

Grandes varices desaparecieron

Durante 30 o 40 años, sufrí de grandes varices que iban desde la ingle hasta las rodillas. Eran tan gruesas como un cable y se marcaban a través del pantalón. Ya se había contemplado la opción de una cirugía. Hace un año, usted oró por mí por teléfono. Pasaron algunas semanas sin que yo pensara en ello, cuando de repente, un día descubrí que las varices habían desaparecido por completo. Es maravilloso e increíble ver lo que Dios puede hacer. ¡Grande es Su poder!

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Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el cuidado que tienes de mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis enfermedades y dolores. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con ella. Te ruego, Señor, que quites esta enfermedad y me libres de todo mal.

La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». Por lo tanto, la sanidad es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y devuélveme la salud por completo, ya sea en este instante o poco a poco.

Me sostengo en tu palabra, espero en tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu gran amor para conmigo. En el nombre de Jesús, amén.»

DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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