29 de mayo

Dios promete sanidad para todos aquellos que se encuentran en necesidad:

He visto sus caminos, y lo sanaré. Lo guiaré y le daré consuelo, a él y a los que con él lloran.

Isaías 57:18

Testimonio de fe

Salvo en Narvik

Fui salvo en una reunión que tuviste en un hotel de Narvik hace cuatro años. Después de aquello, he tenido una vida maravillosa. Cada día me despierto alabando a Dios por un nuevo día.

Sanado de angina en Visjon Norge

En el hospital de Førde el médico descubrió que tenía las arterias coronarias obstruidas. Me diagnosticaron angina. No soportaba hacer ningún esfuerzo físico, porque enseguida sentía un dolor muy fuerte en el pecho. Viví con angina durante dos o tres años. Te llamé para pedir oración justo después de que me diagnosticaran la enfermedad, pero lamentablemente no me recuperé en ese momento. Un día de junio de 2009, estabas predicando en la asamblea general de Norge IDAG en Bildøy, cerca de Bergen, y el canal Visjon Norge transmitía el encuentro. Mientras orabas por los enfermos en la reunión, coloqué una mano sobre mi pecho y la otra en la pantalla del televisor. En ese momento sentí que algo sucedía dentro de mi pecho: me invadió un calor reconfortante. Un mes después fui a hacerme un chequeo al hospital de Haukeland. El examen demostró que mis arterias estaban completamente sanas. Ahora estoy bien y puedo trabajar en mi granja. Ya no necesito tomar nitroglicerina.

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Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el cuidado que tienes de mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis enfermedades y dolores. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con ella. Te ruego, Señor, que quites esta enfermedad y me libres de todo mal.

La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». Por lo tanto, la sanidad es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y devuélveme la salud por completo, ya sea en este instante o poco a poco.

Me sostengo en tu palabra, espero en tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu gran amor para conmigo. En el nombre de Jesús, amén.»

DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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