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26 de agosto
El propósito de Jesús: no destruir, sino salvar
Porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas.
Lucas 9:56
Testimonio de fe
Iban a reemplazar sus rodillas
Tenía las dos rodillas desgastadas y con mucho dolor. Las radiografías mostraban que los meniscos estaban completamente gastados; un médico me lo mostró claramente en la pantalla. Me dolía tanto caminar que tenía que detenerme a descansar después de avanzar solo cien metros. Si me agachaba para recoger algo del suelo, me costaba muchísimo volver a levantarme. Los dolores comenzaron en 1991 y empeoraron con los años. Hace unos tres o cuatro años, decidí llamarle. Faltaba tan solo una semana para que me ingresaran en el hospital para reemplazarme las rodillas. No sentí nada mientras usted oraba. Una semana después, estaba descansando en el sofá cuando, de repente, sentí la certeza en mi corazón de que mis rodillas habían sido sanadas. Me levanté y me agaché varias veces, algo que antes me era imposible. Todo el dolor había desaparecido. Al día siguiente debía ingresar al hospital para la cirugía. Antes de la operación, los médicos me tomaron nuevas radiografías de las rodillas. Después, un médico me dijo: «Ya no hay nada malo en sus rodillas. No necesita la cirugía». Entonces le respondí: «Jesús me ha sanado después de que un hombre llamado Svein-Magne Pedersen oró por mí». La operación fue cancelada. Después de esto, he ido a dos controles médicos y mis rodillas siguen perfectas, bendito sea Dios.
Desgaste de cadera
Durante unos diez a quince años sufrí de desgaste en las caderas, diagnosticado en un centro de radiología. Caminar con ese dolor era una prueba muy difícil, ya que me dolían de día y de noche, impidiéndome conciliar el sueño. Usted había orado por mí varias veces por teléfono sin que ocurriera nada. Pero hace un año, el Señor obró el milagro. Le llamé, usted volvió a orar por mí, ¡y finalmente fui sanada! La sanación ocurrió de manera progresiva, poco a poco. Hoy, para la gloria de Dios, llevo un año entero completamente sana y sin dolor.
