La Biblia de los Milagros

25 de julio

Jesús nos enseña que los milagros son posibles a través de la oración de fe:

Y todo lo que pidan en oración, creyendo, lo recibirán.

Mateo 21:22

Testimonio de fe

Tobillos deformados – El teléfono de oración

Desde que tenía unos cinco o seis años, mis tobillos estaban deformados. Ahora tengo 44 años. Los pies se me doblaban hacia adentro en lugar de un poco hacia afuera. Tenía dolores en las articulaciones y a menudo debía tomar analgésicos. Además, recibí varios tratamientos de fisioterapia, pero no ayudaron, y casi quería darme por vencida. Los médicos me sugirieron fijar los tobillos con cirugía, pero me negué. El año pasado, unos amigos me sugirieron llamar a tu teléfono de oración. Después de escuchar el mensaje devocional, sentí que algo comenzó a estirarse y acomodarse en mis tobillos. El dolor se desvaneció por completo. Comencé a mejorar más y más cada día. Después de cinco días, mis tobillos estaban sanados. ¡Qué maravilloso es poder caminar sin dolor! Trabajo en la limpieza, por lo que necesito tener piernas firmes y sanas para trabajar. Ya no necesito tomar analgésicos. Hoy me encuentro completamente bien.

Alergia

Mi hijo de 35 años sufría de alergia a los animales desde que tenía seis o siete años. Lo peor eran los gatos y los caballos. Si entraba en contacto con algún animal, le faltaba el aire y sentía palpitaciones en el corazón. Además, le lloraban los ojos y goteaba su nariz, y le salían ronchas rojas en el cuello y en el rostro. Hace un mes llamé para pedir oración por él. Al día siguiente, fue liberado de todos sus síntomas de alergia. Desde entonces, ha estado en tiendas de mascotas con muchos animales diferentes sin experimentar ninguna reacción alérgica. Él mismo dice: «He recibido una vida nueva».

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Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el cuidado que tienes de mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis enfermedades y dolores. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con ella. Te ruego, Señor, que quites esta enfermedad y me libres de todo mal.

La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». Por lo tanto, la sanidad es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y devuélveme la salud por completo, ya sea en este instante o poco a poco.

Me sostengo en tu palabra, espero en tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu gran amor para conmigo. En el nombre de Jesús, amén.»

DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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