25 de febrero

Las grandes obras de Dios serán dadas a conocer entre los pueblos de la tierra:

Alabad al Señor, que habita en Sion; proclamad entre las naciones sus grandes obras.

Salmo 9:11 (Ver también Isaías 12:5.)

Testimonio de fe

Evitó la cirugía de espalda

Tenía una hernia de disco en la espalda que me causaba un gran dolor, el cual también se extendía a las caderas. Viví con este sufrimiento durante tres o cuatro años. A lo sumo, podía caminar cien metros y luego tenía que detenerme debido al fuerte dolor. Mi médico solicitó una operación en el hospital de Hatlestad, en Bergen. Entonces, decidí llamar para pedir oración por mi sanidad. Día tras día empecé a sentirme mejor. Después de dos meses, estaba completamente sano. Ya llevo tres años lleno de salud y puedo caminar varios kilómetros disfrutando de la naturaleza. Incluso corto leña y no siento ninguna molestia en la espalda. Hasta el día de hoy, no he vuelto a saber nada del hospital donde me iban a operar. ¡Le doy gracias a Dios por eso, porque ya no necesito ninguna cirugía!

«Mi nieta dejó de tartamudear»

Mi nieta, una hermosa niña de tres años, tartamudeaba bastante. Sin decirles nada a sus padres, llamé para pedir oración por ella con mucha fe. Pasó un mes y, de repente, un día dejó de tartamudear por completo. Algo maravilloso había sucedido en ella. Después de ver su milagro, les conté a los padres que había pedido oración por ella. Se quedaron muy asombrados y se llenaron de una inmensa alegría.

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Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el cuidado que tienes de mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis enfermedades y dolores. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con ella. Te ruego, Señor, que quites esta enfermedad y me libres de todo mal.

La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». Por lo tanto, la sanidad es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y devuélveme la salud por completo, ya sea en este instante o poco a poco.

Me sostengo en tu palabra, espero en tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu gran amor para conmigo. En el nombre de Jesús, amén.»

DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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