La Biblia de los Milagros

24 de mayo

Como creyentes, podemos esperar la protección divina de nuestro Señor contra cualquier influencia externa negativa:

No tendrán hambre ni sed, ni el calor agobiante ni el sol los herirá; porque el que tiene compasión de ellos los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.

Isaías 49:10

Testimonio de fe

Artritis y fibromialgia

Durante 16 años padecí de artritis. Esta era una dolencia hereditaria en mi familia, y debido a ello, tuve que jubilarme por invalidez a los 45 años. Ya no podía trabajar más. Además, llevaba cuatro años sufriendo de fibromialgia. Hace cuatro años, decidí llamarte; una amiga me había hablado de ti. Oramos juntos por teléfono y tú intercediste por mí. Poco a poco, la artritis y la fibromialgia comenzaron a desaparecer. Después de un par de meses, me sentí completamente bien. Desde entonces, gracias a Dios, he estado sana.

Mi nieto, libre de las drogas

Mi nieto estuvo sumergido en las drogas durante dos o tres años. Tenía solo 15 o 16 años en ese entonces. Me puse en contacto contigo para pedir oración por él. Poco después de que intercedieras en oración, él dejó las drogas. Hoy tiene 27 años y se ha mantenido libre y limpio desde el día en que unimos nuestras oraciones.

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Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el cuidado que tienes de mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis enfermedades y dolores. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con ella. Te ruego, Señor, que quites esta enfermedad y me libres de todo mal.

La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». Por lo tanto, la sanidad es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y devuélveme la salud por completo, ya sea en este instante o poco a poco.

Me sostengo en tu palabra, espero en tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu gran amor para conmigo. En el nombre de Jesús, amén.»

DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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