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20 de diciembre
Dios sana a través de la oración de fe:
¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Santiago 5:14–16
Testimonio de fe
Osteoartritis en los hombros
Durante tres o cuatro años padecí de osteoartritis e inflamación en los hombros. Sentía dolor tanto de día como de noche. Por las noches me costaba mucho encontrar una buena postura para dormir, ya que me dolía acostarme de medio lado. No podía levantar las manos por encima de la cabeza y necesitaba ayuda para bajar las cosas de los armarios de la cocina. Como no lograba elevar los brazos, también me resultaba muy doloroso lavarme el cabello. A menudo tenía que levantarme de madrugada para aplicarme pomadas analgésicas en los hombros. Hace tres años, usted visitó mi tierra natal en Helgeland para celebrar una reunión. En esa ocasión pasé al frente y recibí su oración de fe. De inmediato, sentí cómo el dolor comenzaba a desvanecerse. Fui sana al instante y pude levantar los brazos por encima de la cabeza. Desde ese hermoso momento, he sido completamente libre del dolor de la osteoartritis y de la inflamación en mis hombros.
Fuertes dolores articulares en todo el cuerpo
En el verano de 2012, comencé a sufrir de fuertes dolores articulares en todo el cuerpo. Sentía dolor en las rodillas, los hombros, las manos, los codos y en cada una de mis articulaciones. Cuando subía a un automóvil, me resultaba casi imposible volver a bajar. Debido a estos intensos dolores en las articulaciones, me costaba mucho conciliar el sueño por las noches. Levantarse de la cama por las mañanas era todo un desafío; literalmente tenía que rodar para poder salir de ella. Decidí acudir al médico y él me realizó unos análisis de sangre.
