Busca por TEMA
19 de abril
Dios tiene condiciones para que se pueda conceder la sanidad al enfermo:
¡No seas sabio en tu propia opinión; teme al Señor y apártate del mal! Porque esto traerá sanidad a tu cuerpo y medicina de vida para tus huesos.
Prov 3:7–8
Testimonio de fe
Meningitis
En el hospital de Tromsø, los médicos descubrieron que mi nieto había contraído meningitis. Me puse en contacto contigo de inmediato y recibí oración por él. A lo largo del día, la fiebre comenzó a bajar. Más tarde ese mismo día, los médicos constataron que el bebé de once meses ya no tenía meningitis.
Cáncer de hígado
Me diagnosticaron cáncer de hígado. Fue detectado mediante tomografía computarizada y ondas de radio tanto en el Hospital del Radio como en el Hospital Nacional. Los médicos dijeron que esta era la más segura de todas las pruebas. Recibí cuatro tratamientos de quimioterapia, pero el cáncer seguía allí después de terminarlos. En julio de 2008, predicaste en una reunión en Stokke. Allí oraste por mí. Mientras orabas, sentí un calor que me invadía. Me sentí muy extraño y tuve que sentarme. Tres meses después, los médicos realizaron un nuevo examen de ultrasonido. Pudieron constatar que el hígado estaba completamente sano. Unas semanas más tarde se realizaron nuevas ecografías y los médicos no encontraron nada. Hace dos semanas volví a hacerme el mismo examen y los médicos tampoco encontraron nada malo en mi hígado. Dios me ha sanado.
