18 de enero

Moisés le ruega a Dios por la sanidad de su hermana Miriam:

Entonces Moisés clamó al Señor, diciendo: ¡Oh Dios, te ruego que la sanes!

Números 12:13

Testimonio de fe

La glándula tiroides

Nuestra hija vive en la isla de Vancouver, en Canadá. El año pasado sufrió una grave inflamación de la glándula tiroides. Se le hinchó y le salieron bultos a ambos lados. Nunca en su vida había estado tan enferma. Te llamé y recibí oración por ella. Le enviaste un paño de unción (anointing cloth). Desde ese momento, comenzó a mejorar más y más. Fue sanada por completo sin necesidad de medicamentos. Su médico le dijo entonces: «Es del todo inusual que una inflamación de este tipo desaparezca sin un tratamiento médico».

Evitó la operación de rodilla

El menisco de mi pierna derecha estaba destrozado. La articulación se me bloqueaba a menudo y la pierna quedaba doblada. Me hablaban de una operación. Dios me habló al corazón para que me pusiera en contacto contigo. Inmediatamente después de que oraras por mí, el bloqueo en la rodilla desapareció. Al día siguiente pude dejar las muletas, porque la rodilla había sido sanada. Ahora puedo caminar, saltar y correr sin ningún dolor. Ya ha pasado un año desde que fui sanado, y hoy sigo perfectamente bien.

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Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el cuidado que tienes de mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis enfermedades y dolores. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con ella. Te ruego, Señor, que quites esta enfermedad y me libres de todo mal.

La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». Por lo tanto, la sanidad es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y devuélveme la salud por completo, ya sea en este instante o poco a poco.

Me sostengo en tu palabra, espero en tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu gran amor para conmigo. En el nombre de Jesús, amén.»

DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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