La Biblia de los Milagros

13 de enero

El respeto a los padres trae bendición y una larga vida:

Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se prolonguen en la tierra que el Señor tu Dios te da.

Éxodo 20:12 (Ver también Deuteronomio 5:16.)

Testimonio de fe

Inestabilidad de la pelvis (dolor pélvico)

Estaba embarazada y me faltaban solo un par de semanas para dar a luz. Durante los últimos cuatro meses había sufrido de una dolorosa inestabilidad pélvica. No podía moverme en la cama ni sentarme en el sillón, porque era demasiado blando. Mi tía me animó a llamarte, y así lo hice. Oraste por mí con fe. ¡Al día siguiente me levanté de la cama de un salto, completamente sana! Esto sucedió en enero de 2006. Desde ese glorioso día, he estado perfectamente bien, ¡gracias a Dios!

Cálculos biliares

Durante muchos años sufrí a causa de los cálculos biliares. El tratamiento en el hospital no me ayudaba en nada. Todos los días, durante varios años, padecí de náuseas y un dolor constante debajo de las costillas en el lado derecho. Hace medio año, decidí llamarte. Oraste por mí a través del teléfono, declarando sanidad. Desde aquel momento, no he vuelto a sentir ninguna molestia de los cálculos biliares. ¡La gloria sea para el Señor!

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Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el cuidado que tienes de mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis enfermedades y dolores. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con ella. Te ruego, Señor, que quites esta enfermedad y me libres de todo mal.

La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». Por lo tanto, la sanidad es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y devuélveme la salud por completo, ya sea en este instante o poco a poco.

Me sostengo en tu palabra, espero en tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu gran amor para conmigo. En el nombre de Jesús, amén.»

DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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