12 de enero

Dios se revela a Israel como su sanador:

Él dijo: Si escuchas atentamente la voz del Señor, tu Dios, y haces lo que es recto ante sus ojos, si prestas oído a sus mandamientos y guardas todos sus estatutos, ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios traeré sobre ti. Porque yo soy el Señor, tu sanador.

Éxodo 15:26

Testimonio de fe

Mi espalda fue sanada

Hace 16 años sufrí una lesión en la espalda; el quiropráctico me diagnosticó un bloqueo mecánico. Hace 14 días me puse en contacto con ustedes para pedirles oración. Al día siguiente, sentí una gran mejoría. Después de una semana, estaba completamente sano. Desde entonces, he estado en el bosque cargando troncos, cortando leña y trabajando duro sin sentir ningún tipo de dolor en la espalda. Además, el Señor me ha bendecido con una energía increíble. Doy gracias a Dios de todo corazón por este milagro.

Sanada a través de Gotas de Sanidad

Tenía un tendón distendido en el cuello. Durante un mes entero estuve sufriendo con fuertes dolores en el cuello y la nuca, y el dolor no disminuía. Entonces, un día comencé a leer el libro Gotas de Sanidad. Después de leer un rato a mitad del día, me sentí muy cansada y decidí acostarme a dormir. ¡Una hora después me desperté completamente sana y renovada!

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Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido por sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el amor y cuidado que tienes por mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis dolencias y sufrimientos. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con este dolor; te pido que lo quites y me libres de todo mal. La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». La sanidad, por tanto, es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y me devuelva la salud por completo, ya sea de inmediato o poco a poco. Confío en tu palabra, espero con fe tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu inmenso amor por mí. En el nombre de Jesús, amén.»

Pido sanidad…

«Querido Jesús, gracias por el cuidado que tienes de mí en mi enfermedad. Gracias porque en la cruz pagaste por todas mis enfermedades y dolores. Por eso, tengo la confianza de acercarme a ti con mi enfermedad, porque sé que no deseas que yo cargue con ella. Te ruego, Señor, que quites esta enfermedad y me libres de todo mal.

La Biblia dice que «Él llevó nuestras enfermedades». Por lo tanto, la sanidad es un regalo que tú, Jesús, ya me has dado al morir en la cruz. Tú, que en aquel tiempo sanaste a todos los que acudían a ti con sus sufrimientos, hazlo también por mí hoy. Permite que el poder de tu Santo Espíritu fluya a través de mí y devuélveme la salud por completo, ya sea en este instante o poco a poco.

Me sostengo en tu palabra, espero en tu sanidad y te doy gracias porque me sanarás. Gracias por tu infinita gracia y tu gran amor para conmigo. En el nombre de Jesús, amén.»

DISEÑO WEB: Haukland Grafisk • DERECHOS DE AUTOR © todo el contenido: Jesus Heals Ministries

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